viernes, 19 de febrero de 2010

Adiós a Las Vegas

Mike Figgis es un director de cine y guionista británico. Entre sus obras más destacadas se encuentran Asuntos Sucios (1990), Mr Jones (1993) y Adiós a Las Vegas (1995).

Protagonizada por Nicolas Cage y Elisabeth Shue, Adiós a Las Vegas le valió a ambos actores una nominación al oscar por mejor actor. La trama es la de la novela homónima y semiautobiográfica de John O'Brien -escritor alcohólico que se suicidó dos semanas después de haber firmado el contrato para llevar su libro a la pantalla- donde el guionista fracasado Ben Sanderson (Cage) decide viajar a Las Vegas para jugar todo lo que tiene y dejarse consumir por su adicción al alcohol, pero allí conoce a una prostituta también apaleada por la vida que se llama Sera (Shue).

La historia de amor que pronto se desarrolla entre Ben y Sera se podría decir que es una fábula hollywoodense de decadencia y redención en escenarios luminosos. Sin embargo, Figgis respeta el tono anticomplaciente del libro, mostrándonos su mirada filmica sobre el binomio "impotencia sexual-alcoholismo" que se despoja de cualquier asomo de prédica moralista y no atraviesa los umbrales del arrepentimiento (Ben asume su deseo de morir, y se lo comunica a Sera, quien acepta con lucidez esa actitud sin renunciar por su parte a la prostitución).

Lejos de la idea de conducir a la pareja a un estado de degradación compartida, Adiós a Las Vegas propone una dialéctica de la pasión amorosa muy poco común en el cine de Hollywood. Los grados de intensidad dramática que alcanzan Nicolas Cage y Elisabeth Shue son formidables. Un ingrediente original es el que aporta una cámara que parece entrevistar a cada personaje, lo cual logra llegar hasta lo más profundo del corazón del espectador.

Es claro que lo que esta película tiene, además de la brillantez de las actuaciones y la audacia del director británico, es una pronunciada dosis de crudeza que sirve como lección para que entendamos a esas personalidades que viven y sobreviven en los lugares más sórdidos y atrayentes del planeta.

jueves, 18 de febrero de 2010

Friedrich Nietzsche "Así habló Zaratustra"

Friedrich Nietzsche fue un filósofo alemán nacido en Röcken en 1844; se lo considera uno de los pensadores modernos más influyentes del siglo XIX. A lo largo de su vida realizó una crítica de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la deconstrucción de los conceptos que las integran, basándose en el análisis de las actitudes morales. Este trabajo tuvo un gran impactó en generaciones posteriores de teólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, poetas, novelistas y dramaturgos.

Sus obras literarias más importantes han sido La gaya ciencia (1882) y Así habló Zaratustra (1883). En ellas, logró romper con los valores en decadencia de la cultura y propuso un destino mejor para el ser humano. La crítica de Nietzsche se centra en lo que él consideraba una manifestación de nihilismo activo que intenta adelantarse al nihilismo pasivo y crear una civilización nueva antes de que la antigua sea definitivamente derrumbada.

El libro cuenta las crónicas de un filósofo que ha tomado el nombre del antiguo profeta persa que fundó el Zoroastrismo. Nietzsche se sirve de la figura de Zaratustra (ermitaño que vive recluido en la montaña, donde a lo largo de su retiro reflexiona sobre la vida y la naturaleza del hombre) para desarrollar y enlazar los cuatro elementos principales sobre los que se asienta toda su obra y que son exhaustivamente tratados a lo largo de este libro: la muerte de Dios, el superhombre, la voluntad de poder y el eterno retorno de lo idéntico.

Nietzsche se proyecta sobre la figura del personaje del libro para poder transmitir su conocimiento al mundo (así como Zaratustra desciende de la montaña y se mezcla con el pueblo). También satiriza a la Biblia y la tradición cristiana, ya que Zaratustra lleva al hombre la noticia de su salvación al igual que Juan el Bautista anunció la llegada de Jesús.

En resumidas cuentas y como muchos entendidos decían, "un libro para todos y para nadie".

viernes, 12 de febrero de 2010

La Favorita "Suspendiendo tu mambo"

La Favorita es una banda de rock argentina que se formó en 1996 con algunos de los integrantes de un fugaz grupo new wave de los años ochenta llamado Los Argentinos. Entre ellos estaban Walter Sidotti, conocido por haber militado desde 1988 hasta su respectiva separación en los míticos Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y el cantante José Luis Castro. A estos dos, se les sumaron el guitarrista Mariano Sagasta (que se desempeñaba como sonidista de Los Redondos) y el bajista Claudio Bruguera.

Con nombre de confitería paqueta (como ellos mismos declaraban), cantante pelado y un sonido particular, la banda empezó a moverse en el underground y para 1997 editaron de forma independiente su primer disco autotitulado cuyo packaging corrió por cuenta del bajista redondo Semilla Bucciarelli.

Así las cosas, pasaron 5 años hasta que los miembros de La Favorita volvieron a juntarse. Precisamente después de la disolución de Los Redondos. En esta oportunidad, la banda retomaba su camino con algunos cambios en su formación (se fue Bruguera y entró Lautaro Fantasía) y con la idea de darle un nuevo impulso a su obra. Para ello decidieron tomarse todo el tiempo que fuera necesario, eligiendo los temas, e invitando a algunos músico amigos a colaborar. Fue entonces que para el 2002 vió la luz Suspendiendo tu mambo.

La placa sigue predicando ese rock oscurón -mezclado de a ratos con jazz, blues, funk, reggae, ska o ritmos latinos- pero de manera más prolija; con letras que sirven como pequeñas postales urbanas o críticas a la sociedad moderna. La producción del disco y la ejecución de los temas es excelente, cosa que se diferencia bastante del primer trabajo... el cual sonaba más a un demo.

Los cuatro miembros de La Favorita se dejan el alma en todos los temas de la placa (en especial José Luis Castro, que brilla en esos registros arrabaleros que pueden sonarle a más de uno como los de Joaquín Sabina). Otro punto muy positivo son las intervenciones de algunos músicos sesionistas, quienes amplian los horizontes de las canciones.

En definitiva, La Favorita es un interesante grupo que surgió como un proyecto paralelo para poder explotar las inquietudes artísticas del baterista Walter Sidotti, dado que con los Redondos cada vez tocaba menos, y para un músico es fundamental poder tocar.

Terciopelo Azul

David Lynch es un talentoso director de cine y guionista estadounidense, nacido en Montana en 1946. La mayoría de sus trabajos son thrillers psicológicos que poséen elementos del film noir, el policial y el surrealismo.

Entre sus obras más celebradas están las películas Cabeza Borradora (1977), El Hombre Elefante (1980) y Terciopelo Azul (1986); sin contar la exitosa serie televisiva Twins Peaks (1990-1991).

Protagonizada por Kyle McLachlan, Laura Dern, Dennis Hopper e Isabella Rossellini, en Terciopelo Azul encontramos una de las películas que más se asemeja a una auténtica pesadilla. Lynch dirigió prodigiosamente una obra maestra del cine contemporáneo -alabada tanto por el público como por la crítica y pares de la talla de Woody Allen- que lo catapultó al estrellato internacional.

La trama empieza cuando el señor Beaumont es hospitalizado por una descompensación, entonces su hijo Jeffrey (McLachlan) tiene que regresar de la universidad para ocuparse del negocio de su padre. Pero un día, mientras paseaba, Jeffrey encuentra la oreja cortada de un hombre y decide informar a un inspector de policía amigo de su familia. Jeffrey y Sandy, hija del inspector, también deciden investigar lo sucedido (muertos de curiosidad y de morbo) sumergiéndose entonces en un submundo truculento donde entran en escena la misteriosa cantante de club nocturno llamada Dorothy (Rossellini) y el perverso Frank (Hopper) con toda su indeseable pandilla.

A todo momento Lynch nos desborda los sentidos. Las escenas están muy bien elaboradas, y la música aportada por el compositor Angelo Badalamenti se hace imprescindible para transmitirnos esa sensación de desasosiego (mismo los temas "Blue Velvet" de Bobby Vinton e "In Dreams" de Roy Orbison, que suenan extraños y perturbadores en este film). Lo bizarro, lo extremo, la humillación física, el deseo sexual... todo hace mella en uno a lo largo del film. Es que Lynch sabe cómo hacer que el espectador reaccione, que no se distancie de la película, sino que se introduzca y se sobresalte.

Terciopelo Azul logra que cuando llega el final te sientas contento por la sensación de 'regresar a lo cotidiano'. Una película que para la época fue rompedora, provocadora, y eso sin llegar tener grandes momentos de violencia extrema, tiroteos o sangre. OBRA MAESTRA.

martes, 9 de febrero de 2010

J. D. Salinger "El guardián entre el centeno"

Jerome David Salinger fue un escritor estadounidense nacido en 1919 en la ciudad de Nueva York. Se hizo conocido por su novela El guardián entre el centeno, que se convirtió en un clásico de la literatura moderna casi desde el momento de su publicación. Salinger lanzó otros tres libros que también han cocechado buenas críticas: Nueves cuentos (1953), Franny y Zooey (1961) y Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción (1963).

La primera de sus obras, El guardian entre el centeno (The Catcher in the Rye en inglés), es un caso particular. Lanzada en 1951, logró volverse muy popular entre jóvenes y adultos. La trama, narrada en primera persona, es la historia de un adolescente llamado Holden Caulfield que está a mitad de camino entre la infancia y el mundo adulto, con todo lo que eso conlleva: inestabilidad, rebeldía e inmadurez.

Holden es el segundo de cuatro hijos (D. B., el fallecido Allie y la pequeña Phoebe) nacido en una vida de privilegio, aunque él mira la realidad del mundo elítico que ocupa con desprecio. Cuestiona el valor de las clases y de la sociedad. Es considerado por muchos como el precursor, por así decirlo, del modelo de 'hombre joven furioso'.

Uno de los rasgos más interesantes de este personaje es su capacidad para detectar en las personas algunas cualidades como el narcisismo, la hipocresía y la superficialidad, las cuales engloban su concepto del ridículo. Esto también lo hace aumentar su cinismo y desconfianza hacia los demás, volviéndose de esta forma un personaje atormentado.

Por otro lado, es un dato curioso y para destacar que el libro ha sido objeto de polémica ya que Mark David Chapman, el asesino de John Lennon, lo llevaba encima en el momento de su arresto y decía sentirse profundamente influenciado por el mensaje del mismo.

Más allá de todo, El guardian entre el centeno es una novela única e irrepetible que ha sabido captar lo que es la adolescencia con todas sus contradicciones.

martes, 2 de febrero de 2010

Dave Matthews Band "Crash"

Dave Matthews es un talentoso cantante, guitarrista y compositor nacido en 1967 en Sudáfrica, pero naturalizado norteamericano. Dave creció escuchando a The Grateful Dead, Santana, The Beatles, The Rolling Stones, Genesis, The Police y U2, y fue la pasión por la música lo que lo llevó a empezar a escribir canciones a temprana edad. Así fue que para 1991, mientras trabajaba como barman en Virginia, fundó su propio proyecto con el nombre de Dave Matthews Band.

Quienes lo acompañaron desde el principio eran dos músicos de formación jazzera, el baterista Carter Buford y el saxofonista LeRoi Moore. A estos, se les sumaron al poco tiempo el violinista Boyd Tinsley y el bajista Stefan Lessard. Una vez consolidada la alineación, Dave y los suyos empezaron a tocar con frecuencia y a trabajar en una serie de demos en el estudio de grabación de un conocido.

Llegado 1994 lanzaron su álbum debut; el cual era una fusión de rock, pop y folk con pinceladas de jazz y funk. Ya en esa placa dejaron ver la calidad que tenían como instrumentistas realizando deliciosas jams en algunas de sus canciones.

Su segundo trabajo de estudio fue lanzado en 1996 con el nombre de Crash. La placa, producida por Steve Lillywhite (quien atendió a artistas de renombre como Peter Gabriel, Talking Heads, U2, Morrisey, Green Day o Counting Crows, entre otros) es un excelente ejercicio musical, muy bien logrado, con la frescura y originalidad que caracteriza a la Dave Matthews Band.

Todas las canciones están excelentemente trabajadas y ejecutadas. El quinteto cumple y siempre da un poco más en cada título que conforma la placa. Crash es un trabajo atractivo y ecléctico: hay temas gancheros, con grooves musculosos; otros más sosegados, de climas realmente intimístas; como también composiciones más clásicas y convencionales.

Otro fáctor determinante en la propuesta de la banda es la voz de Dave, con esos registros entre roncos y dulces, la cual tiñe las letras de un aire particular cuando interpreta.

En fin, Crash es un álbum completo desde todos los aspectos posibles que se lo pueda mirar (o escuchar). Ideal si andás buscando algo más que guitarras atronadoras y gritos desesperados.

El Exorcista

El Exorcista es un film de terror de 1973 dirigido por el cineasta estadounidense William Friedkinn, basado en la novela homónima de William Peter Blatty. La película se ha convertido en todo un clásico de la historia del cine.

Originalmente la Warner Bros. quería que la cinta fuese dirigida por el mítico Stanley Kubrick (2001: Odisea del espacio, La Naranja Mecánica, El Resplandor), pero éste rechazó la propuesta. Finalmente optaron por Friedkinn, quien tenía cierto prestigio dentro de la industria por haber dirigido la exitosa Contacto en Francia y algunos capítulos de la serie Alfred Hitchcock presenta.

Le historia de El Exorcista para muchos ya es conocida: una niña llamada Regan (Linda Blair) comienza a experimentar violentos cambios de personalidad que en un principio se creía que podía ser alguna enfermedad mental, pero a medida que pasan los días la situación de Regan empeora y su madre (Ellen Burstyn) desesperada decide acudir a la Iglesia Católica. El encargado de investigar el caso es el padre Karras (Jason Miller), el cual después de una serie de pruebas llega a la conclusión de que se trata de una posesión demoníaca.

La Iglesia decide enviar también a un sacerdote y arquéologo llamado Merrin (Max Von Sydow), por su vasta experiencia como exorcista. La trama, sumada a la escalofriante musicalización, te mantiene a la expectativa todo el tiempo. Las partes donde Karras y Merrin dialogan y luchan con el Diablo son los picos más altos de la película.

En definitiva, El Exorcista es quizás la mejor película del género terror por no necesitar tener cadáveres y sangre a granel para horrorizar a la audiencia.